Escuela de desarrollo transpersonal

La respiración holotrópica: una nueva ap…

La psicología transpersonal, o psicología espiritual, es un subcampo o escuela de psicología que integra los aspectos espirituales y trascendentes de la experiencia humana con el marco de la psicología moderna. Lo transpersonal se define como “experiencias en las que el sentido de identidad o del yo se extiende más allá (trans) de lo individual o personal para abarcar aspectos más amplios de la humanidad, la vida, la psique o el cosmos”[1] También se ha definido como “el desarrollo más allá de los niveles convencionales, personales o individuales”[2].
Los temas considerados en la psicología transpersonal incluyen el autodesarrollo espiritual, el yo más allá del ego, las experiencias cumbre, las experiencias místicas, el trance sistémico, las crisis espirituales, la evolución espiritual, la conversión religiosa, los estados alterados de conciencia, las prácticas espirituales y otras experiencias sublimes y/o inusualmente expandidas de la vida. La disciplina intenta describir e integrar la experiencia espiritual dentro de la teoría psicológica moderna y formular una nueva teoría que abarque dicha experiencia.

Psicología integral

La psicología transpersonal es una escuela de psicología que estudia las dimensiones trascendentes o espirituales de la humanidad. Entre estos factores se encuentran cuestiones como el autodesarrollo, las experiencias cumbre, las experiencias místicas y la posibilidad de desarrollo más allá de los límites tradicionales del ego. De ahí el interés por las experiencias humanas aparentemente
transpersonales” o “transegoicas”. Una breve definición del Journal of Transpersonal Psychology sugiere que la psicología transpersonal se ocupa del estudio del potencial más elevado de la humanidad y del reconocimiento, la comprensión y la realización de estados de conciencia unitivos, espirituales y trascendentes (Lajoie y Shapiro, 1992:91).
Los defensores de este campo lo consideran la “cuarta fuerza”‘ en el campo de la psicología, siendo los otros tres campos el psicoanálisis, el conductismo y la psicología humanista. Según la teoría transpersonal, estas otras escuelas de psicología no han dado importancia a los elementos transpersonales o “transegoicos” de la existencia humana, como la conversión religiosa, los estados alterados de conciencia, el trance y la espiritualidad, en su reflexión académica. Así pues, la psicología transpersonal se esfuerza por combinar los conocimientos de la psicología moderna con los de las tradiciones contemplativas del mundo, tanto de Oriente como de Occidente. Las dimensiones transpersonales y espirituales de la psique no han sido tradicionalmente un foco de interés para la psicología occidental, que se ha centrado principalmente en los aspectos prepersonales y personales de la psique humana (Cowley y Derezotes, 1994; Miller, 1998).

El espectro de la conciencia…

El reconocimiento de lo transpersonal en nuestra naturaleza tiene un largo linaje.    El florentino del siglo XIV, Dante, trazó nuestro camino de descubrimiento en su obra maestra de la literatura mundial, La Divina Comedia.    La fundadora de la enfermería moderna, Florence Nightingale, se refirió a nosotros en sus Notas sobre la enfermería como “reflejos de la Divinidad con nuestros atributos físicos, metafísicos e intelectuales”. El “padre” de la psicología estadounidense, William James, de Harvard, describió estados potenciales de conciencia más allá de nuestras percepciones ordinarias en su obra clásica, Variedades de la experiencia religiosa.    El neurólogo y psiquiatra florentino Roberto Assagioli desarrolló todo un sistema, la psicosíntesis, para ayudarnos a abrir nuestra personalidad a nuestra naturaleza transpersonal.    Las últimas neurociencias y sus descubrimientos sobre el “cerebro superior” y los estados de unidad y ser absoluto aportan datos fisiológicos al proceso de desarrollo transpersonal.
Clínicamente, basándose en la psicosíntesis, las prácticas del desarrollo transpersonal fueron aplicadas por primera vez por Bonney y Richard Schaub a finales de los años 70 para profundizar en el proceso de recuperación de las personas en los programas de 12 pasos.      Las prácticas se enseñaron entonces a los profesionales de los centros de tratamiento de drogas y alcohol.    Desde entonces, el Desarrollo Transpersonal ha sido ampliado por los Schaub y sus colegas a muchos otros temas, como la reducción del trauma, la reducción de la ansiedad, el crecimiento creativo, el coaching ejecutivo y la autoestima de los jóvenes adultos.

La mente holotrópica: la…

El plan de estudios de la escuela de posgrado, desarrollado inicialmente por el fundador y presidente emérito Robert Frager, PhD, se centraba en seis áreas de investigación: los aspectos intelectual, emocional, espiritual, físico, social y creativo de la vida. Para un mayor desarrollo personal, todos los estudiantes del campus reciben instrucción en Aikido, un arte marcial japonés. Aunque el Aikido no es hoy un elemento obligatorio del plan de estudios, la Universidad ofrece otras oportunidades para que los estudiantes y el profesorado se involucren en la práctica encarnada y en formas experimentales de conocimiento y aprendizaje.